Submit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to StumbleuponSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
La discriminación el peor de los malesmiedo.La_FruU_-_2

Janyeska Sequeira M.


“Nunca voy a olvidar el 19 de agosto del 2007, cuando me dijeron que tenía el virus de la inmunodeficiencia humana, VIH. Una muchacha y yo habíamos viajado al Hospital Bertha Calderón de Managua para hacernos una operación de la vista, pero como yo tenía anemia tuvieron que hacerme una transfusión de sangre y allí me infecté con el VIH.


Seis meses después de la transfusión de sangre, nos llamaron al hospital de mi ciudad, Matagalpa, para darnos la noticia a las dos. La otra muchacha salió corriendo y se mató. Creo que si a mí no me hubieran agarrado el médico y la sicóloga yo también hubiera hecho lo mismo”, nos cuenta Sara, de 30 años, madre de tres hijos que sigue viviendo en Matagalpa. Ha vivido en carne propia la discriminación.


En el barrio y en su trabajo, la gente se enteró de que ella tenía VIH. “Fue muy doloroso, no por mí, sino por mis hijos, a quienes les decían cosas horribles en la calle, me les ponían apodos, se burlaban… Entré en una depresión horrible”, recuerda Sara.

 

“Mi familia me apartó tanto que estaba encerrada en el cuarto, allí me llevaban la comida en vasos y platos descartables hasta que me corrieron y tuve que andar posando con mis tres hijos”, nos dice con dolor. “Miles vivimos discriminación y estigma, o sea, mala fama, pero el VIH es una enfermedad como cualquier otra. Lamentablemente, no lo han sabido entender”, reflexiona ella.


Acercarse a una organización que apoya a las personas portadoras del VIH y las que tienen el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida, sida, fue determinante para superar la depresión, tomar consciencia de que su
condición de salud no era justificación para ser discriminada y que ella seguía siendo una persona valiosa y con derechos.


La solidaridad que encontró en sus compañeras y compañeros de organización fue vital para seguir adelante. “Día a día me levanto para seguir luchando y con el propósito de que la situación que viví hace cinco años no se siga repitiendo”, nos dice Sara.

 

 manos_variadas.tomada_de_internet

 

Los tentáculos de la discriminación


Discriminar significa dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de salud, etc. Las personas con VIH o sida sufren mucha discriminación. La gente les tiene miedo, no quiere estar en la misma habitación con ellas, trabajar o estudiar en el mismo lugar, o incluso vivir en el mismo barrio. Algunos creen que el VIH es “un castigo de Dios” para homosexuales o personas que tienen numerosas parejas. Entonces, cuando se enteran de que alguien sufre esa enfermedad, dicen que se lo merece, lo insultan y lo desprecian.


La discriminación es como un pulpo con un montón de tentáculos que puede asfixiar a cualquiera. Tal como dijo Sara, ser discriminada por unacondición de salud es muy doloroso. Pero si, además, tenemos que andar
escondiéndonos para poder ser atendidos por un médico o no nos hacemos exámenes médicos por temor a que no nos den un empleo, la situación se vuelve aún más difícil.


Algunas personas con VIH se ven obligadas a viajar a otros departamentos del país a realizarse las pruebas de laboratorio o a recibir tratamiento, porque tienen temor a que la gente en sus comunidades sepa de su condición de salud y que por eso sean despedidas. Así lo señala el diagnóstico sobre la situación de las personas con VIH en las zonas rurales, indígenas y afrodescendientes realizado en Guatemala, Honduras y Nicaragua.

 

mujer.Luis.Vieira

 

“La noticia vuela, luego toda la comunidad se entera, hasta han dejado de comprar los pastelitos que  elaborábamos para ayudarnos económicamente”, comenta uno de los participantes del diagnóstico quien vive en Bilwi, Región Autónoma del Atlántico Norte.

 

Falta de confidencialidad


El personal que trabaja en los centros de salud comenta sobre la situación de salud de sus pacientes faltando al deber de confidencialidad, o sea, de mantener en privado lo que sucede en sus centros de trabajo. Así lo
señalaron las personas que participaron en el estudio, añadiendo que esa manera de actuar es una de las principales causas que fomentan la discriminación contra las personas que tienen VIH.


Un consultado originario de San Isidro Libertador, comarca rural de Managua, dijo muy molesto: “En mi caminando.FideAvaloscomunidad ni siquiera hacen la prueba del VIH, y si lo hicieran nadie iría, porque no hay confidencialidad por parte de la enfermera, eso lo sabe por toda la población. Una persona con VIH no se arriesgaría a pasar consulta por miedo a la discriminación”.


“No hay confidencialidad de parte del personal de salud, pacientes con VIH son ignorados en las unidades de salud y existe discriminación por parte de médicos y enfermeras”, dice el informe del diagnóstico.


Las personas con el VIH también sufren la discriminación y el maltrato en el área laboral y de estudio. Muchas han sido despedidas de sus cargos, y otras, no son admitidas en las escuelas.


Las evidencias


Foto_Marilyn_MoraDurante año y medio se entrevistó a 232 personas que tienen VIH. “Valió la pena por la abundante información que se recopiló, ahora ya no se trata de ‘me contaron’, tenemos un documento científico sobre la situación de las personas con VIH en zonas como la Región Autónoma del Atlántico Norte y Sur”, nos informa Marilyn Mora, coordinadora del Proyecto Construyendo Alianzas: VIH en el Mundo Rural de Centroamérica.

 

Las entrevistas y todas las averiguaciones sobre cómo viven las personas de las zonas rurales, miskitas, garífunas y afrodescendientes fueron realizadas por personas que también tienen VIH.


En pueblos indígenas, creoles y garífunas, las personas diagnosticadas con VIH van donde el curandero en busca de ayuda, señala el estudio. Creen que la salud es afiche_vih.np.jaciluchel “estado de satisfacción que proviene de Dios y la enfermedad es un descuido de la persona” y no saben qué significa tener el VIH.


“Somos miskitos, y los miskitos no saben lo que es VIH, lo que es sida, nuestra raza lo que maneja es que sida es la palabra mortal, y el VIH no es como que tengas azúcar en la sangre y andes tomando tu pastilla, la sociedad no acepta”, dijo una persona entrevistada durante el estudio.


“Las políticas públicas ante la situación del VIH deben integrar la visión de distintas culturas, hay que rescatar la idiosincrasia de cada pueblo para poder llegar con estrategias que contribuyan a disminuir el impacto que está teniendo el VIH”, insiste Marilyn.


Respetar los derechos humanos


En el departamento de León dos maestros fueron despedidos y no denunciaron el hecho para no revelar su condición, una niña fue discriminada en su escuela y en los centros de educación privados no aceptan a  estudiantes cuando se sospecha que tienen VIH, estas son algunas situaciones de discriminación que surgen como denuncia en el estudio.


El Ministerio de Educación, MED, y el Ministerio de Salud, Minsa, deben tomar medidas para que se protejan los derechos de las personas que tienen VIH. Es urgente que el Minsa ordene al personal de los centros de salud pública a respetar la confidencialidad y a atender a pacientes con el VIH y sida con profesionalismo y humanismo. Además, debe aplicar sanciones si alguien está faltando a su deber, tal como mandan nuestras leyes.

 

construyendo_alianzas

 

Eliminar el estigma y discriminación contra las personas que tienen VIH y sida en nuestras comunidades, en especial en las zonas rurales, es responsabilidad de las instituciones del Estado, pero también de toda la población. La Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el Sida, Ley No. 238, dice con toda claridad que nadie debe violar los derechos humanos de las personas con el VIH y sida.

 

Organizaciones que apoyan a personas con VIH y sidalazo_solidario


Fundación Xochiquetzal
Teléfono: 2249 - 0585 / 2249 - 1119


Asociación de Personas Conviviendo con VIH y Sida, Asonvihsida
Teléfono en Managua: 2249 - 1458
Teléfono en Chinandega: Fátima López, coordinadora de Asonvihsida, Cel.:8974-1888

 

ICW, Nicaragua
Teléfono: 2249 -1458


SI Mujer
Teléfono: 2268-0038 (Managua)

 

Para más información: www.vihrural.org

 

 
 
 
© Copyright 2013 Puntos de Encuentro. Todos los derechos reservados. Puntos de Encuentro: Apartado Postal RP-39, Managua. Teléfono: (505) 2268-1227.