Trabajadoras o asistentes del hogar
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Mujer_MEC.Foto_FATodas tenemos derechos a un trabajo digno


Martha Cecilia Ruiz


Los frijoles estaban descompuestos o chocos como se dice popularmente, por eso Estela se sorprendió cuando la patrona le dijo que los enjuagara y calentara porque esa sería su comida. Durante varios días, la joven que hacía las labores de aquella casa, solamente comió de la porra de frijoles en mal estado, sin que nadie se preocupara por su salud o dignidad.  


Éste es solo uno de los testimonios compartidos por unas 300 mujeres que son trabajadoras o asistentes del hogar en Nicaragua y que convocadas por el Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra, MEC, juntaron fuerzas para que nuestro país asumiera compromisos internacionales para hacer valer sus derechos.


Encierros, maltratos físicos y sicológicos, discriminación, acoso y violencia sexual, así como mala paga o falta de paga, largas jornadas, no tener seguro social y otras prestaciones. Esta es parte de una larga lista de los  abusos narrados por las asistentes al Foro Nacional por la dignidad del trabajo doméstico y la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo,OIT, realizado en septiembre pasado.

 

Estas  trabajadoras vieron cumplida en parte su demanda, cuando las diputadas y diputados de la Asamblea Nacional dieron el visto bueno para que Nicaragua ratificara su compromiso con el Convenio 189 sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos.


Un convenio internacional, es un compromiso en el cual los países que participan se comprometen a realizar las acciones recomendadas en ciertos temas, en este caso sobre la situación de las personas que hacen labores en el hogar.


¿Cuánto vale nuestro trabajo?


En todo el mundo las mujeres que hacemos las labores de una casa ya sea con paga o sin paga, no contamos con el reconocimiento de lo que aportamos a las familias y a los países. Por ejemplo ¿cuánto dinero necesitaríamos para pagar por toda la ropa que ensuciamos en Nicaragua? ¿O por cocinar todo lo que comemos a diario?

 

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Eso es porque al machismo se piensa que  estamos hechas para lavar, planchar, barrer, cocinar, cuidar a niños, niñas y personas enfermas o ancianas, es decir que todo lo que se conoce como doméstico se cree, de manera equivocada, que nos toca hacerlo  por obligación.

 

El mismo nombre de “empleadas domésticas”, tiene una fuerte carga negativa como lo explica Sandra Ramos, directora del MEC, quien recuerda que domésticos son los animales que dejaron de ser salvajes y fueron a los hogares para ser útiles para las familias, por eso ellas reclaman el nombre de “obreras o trabajadoras del hogar”.


El nombre sí importa


Entre los avances que ya se observan en Nicaragua, está el reconocimiento que en hizo el Ministerio del Trabajo, Mitrab, para oficializar el nombre de Asistentes del hogar y la familia a quienes ejerzan el oficio que hasta hace poco era conocido como empleadas domesticas.


“El nombre tiene connotaciones ideológicas y de clase muy fuertes, con una carga colonialista y patriarcal donde las mujeres han sido llamadas y tratadas como esclavas o sirvientas cuando la Constitución dice que en Nicaragua no hay esclavitud ni servidumbre” nos dice Sandra.


“Esas concepciones siguen presentes incluso en el convenio de la OIT que a pesar de las presiones de las trabajadoras, sobre todo de  las migrantes de Latinoamérica se quedó corta en muchos aspectos” , critica Sandra quien recuerda que los logros alcanzados son el resultado de años de lucha de un sector marginalizado y no de un regalo de parte de alguien.

 

Cambios en las leyes y en las mentes

 

Para lograr los cambios, además de cambiar las leyes hace falta transformar las ideas para lo cual el Mitrab debe mantenerse firme “como lo ha venido haciendo, que tenga trabajadora doméstica sólo quien pueda pagarle y esté dispuesto a tratarla con la dignidad que se merece”, nos dice Andrea Morales  de la Central Sandinista de Trabajadores, CST, en la cual se agrupa la Federación de Mujeres y Trabajadoras Domésticas y oficios varios.


“Si alguien quiere personal las veinticuatro horas, que pague trabajadoras por turnos u horas extras, o que 1Andrea_Morales_CST_Foto_Fide_Aaprenda a organizar su familia, porque una asistente del hogar no puede seguir trabajando hasta dieciséis horas, por un salario que ni siquiera llega al mínimo de 3 mil 233.15 córdobas mensuales”, nos explica Andrea.


Antes de la ratificación de este Convenio, en Nicaragua las trabajadores del hogar tenían por ley una jornada de 12 horas, violando el derecho a la igualdad que dicta  la Constitución Política, sin embargo todavía hay sectores que se niegan a reconocer que las obreras del hogar tienen los mismos derechos humanos que cualquier otra persona.

 

Para José Adán Aguerri presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, la ratificación del convenio 189 es una medida que podría provocar desempleos en el sector, pues según él se tendría que pedir que las trabajadoras con dormida adentro, a como decimos, se retiren a sus casas una vez terminada la jornada afectando principalmente a las trabajadoras de lugares alejados.


A Sandra no le sorprende la reacción del Cosep, “porque ningún patrón quiere reconocer los derechos de los demás, no quiere que le toquen el bolsillo y aunque haya avances en  las leyes vemos que siguen negándose a pagar el seguro social y las vacaciones por ejemplo” critica con fuerza.

 

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Con doble carga


La asistentes del hogar sufren toda clase de injusticias ganando salarios de quinientos o setecientos córdobas mensuales, alejadas de sus hijos e hijas, con problemas con su familia pues al regresar a sus casas -uno o varios meses después- se encuentran con toda clase de conflictos sobre sus bienes, y sus relaciones familiares.


Los logros que vamos alcanzando a nivel de las leyes  permiten que una vez organizadas las mujeres podamos conocer y defender nuestros derechos, en este caso los derechos laborales.

 

Por ejemplo muchas veces las trabajadoras lavan o planchan todo el día, y al finalizar en lugar de recibir la paga acordada, les entregan ropa usada o granos básicos como pago. Con este Convenio se puede presionar para que se regule el pago por estos servicios, se garantice de una vez por todas el seguro social y el derecho al descanso, las vacaciones y demás prestaciones.

 

Somos muchas


Se calcula que más de 43 millones de mujeres en todo el mundo son obreras o trabajadoras del hogar, eso es como 7 veces toda la población de nuestro país. En Nicaragua se calcula que hay cerca de 200 mil asistentes del hogar.



Esteli.LonQuetaUn trabajo con cargas en el corazón


Ser trabajadora, empleada o asistente del hogar no es fácil, mientras duerme al niño del patrón, se pregunta si el suyo ya comió, peina a la niña que cuida y piensa que a esa misma hora su hija estará en peligro frente al fogón o en camino solitario. Estar a la distancia duele, sobre todo cuando se trabaja en países muy lejos de la familia, como muchas nicaragüenses en Costa Rica, Estados Unidos o España.


Dejen de explotarnos y paguen


“Quien no pueda pagar un salario digno que empiece a educar a su familia para reasignarse las tareas del hogar, sino quiere pagar entonces que vaya a una tienda y se compre una lavadora”, Sandra Ramos Directora MEC.

 

Para informarnos más


•    Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra -MEC Teléfonos: 2222 – 5393 /         2222 -2601.
•   Central Sandinista de Trabajadores - CST Teléfonos celulares:  8785-1732 / 8742-9440
•    Ministerio del Trabajo - Mitrab Managua, Teléfono: 2222 - 2115

 

 

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