| La Boletina: Un aporte a la comunicación entre mujeres |
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20 años de recoger luchas y logros de las mujeres organizadas Osiris Canales y Helena Ramos
La primera edición de La Boletina fue en blanco y negro y no llevaba fotos. Se imprimieron 500 ejemplares, en los que se informaba sobre eventos, cursos y otras actividades de algunos grupos y colectivos. Rápidamente el equipo de trabajo se dio cuenta de que era mejor publicar artículos que sirvieran para reflexionar sobre las diferentes formas de discriminación que nos afectan.
“Se nos ocurrió crear un boletín que llamamos de manera irreverente La Boletina, porque lo concebimos como un medio de comunicación para mujeres”, nos dice Amy Bank, cofundadora de la revista junto con Ana Criquillion, Olga Espinoza y Vilma Castillo.
“La distribución inicial de La Boletina fue apoyada por el Intercolectivo, formado por las tres primeras Casas de la Mujer de Amnlae que se independizaron: Bertha Inés Cabrales del Colectivo Itza, Luz Marina Torres del Colectivo 8 de Marzo y mujeres del Colectivo Xochilt. También apoyaron el proceso, el Colectivo de Mujeres de Matagalpa y las Venancias”, recuerda Amy orgullosa y emocionada.
A La Bole la movemos entre todas
“Si bien La Boletina es publicada por la Fundación Puntos de Encuentro, no es un medio institucional, sino una revista feminista que busca crear un sentido de pertenencia de los grupos y organizaciones de mujeres a un movimiento social amplio y diverso”, nos comenta Vanessa.
Una de las cosas que distingue a La Bole es que se distribuye de mano en mano a través de una red voluntaria integrada por 285 organizaciones de todo el país, que la entregan a mujeres adultas y jóvenes del campo y la ciudad.
Podemos asegurar que La Bole es la revista más leída por las nicas, ya que cada ejemplar lo leen cinco o seis personas, la mayoría mujeres pero también hombres, según indican una evaluación realizada en 1996 y el estudio de línea de base hecho en 2009 por CIET Internacional. Por tanto, se estima que cada edición es leída por un promedio de 156 mil personas.
Algunas organizaciones llegan a las oficinas de Puntos de Encuentro en Managua a retirar sus paquetes. Recogen sus revistas y las de otras organizaciones de su departamento. Cuando regresan a su lugar, dan aviso a las demás organizaciones y estas llegan a retirar sus cuotas que luego distribuyen y usan directamente en los territorios donde trabajan.
Sacándole el jugo
Según nos dicen nuestras lectoras, una de las cosas que más les gusta es el lenguaje sencillo y claro con que se escribe, además que refleja la realidad que vivimos; pero sin vernos como víctimas, más bien mostrando nuestras fortalezas. “El ejemplo de las historias de vida de mujeres y cómo salen adelante nos ayuda a entender que todas podemos”, nos contó una lectora que participó en una evaluación realizada en cuatro departamentos del país en noviembre pasado y que estuvo a cargo de Mercedes Campos, experta en educación rural. Y es que con sus artículos, La Bole genera reflexión que lleva a realizar cambios personales, con la pareja y familia, nos cuenta Mercedes a partir de las opiniones que escuchó. “Una lectora compartió que aunque la criticaran por enseñar a su hijo a lavar trastes y ordenar su cuarto, ella lo seguiría haciendo”, ejemplifica Mercedes.
La Bole informa sobre experiencias positivas y logros de las nicaragüenses y de sus organizaciones en la lucha por sus derechos humanos. También publica reportajes sobre temas relacionados con la violencia, la sexualidad, la importancia de tomar nuestras propias decisiones y asumamos el control sobre nuestro cuerpo y vida. Siempre habla de la participación de las mujeres en todas las áreas de la vida social como la cultura, el deporte, la economía y la política.
Mujeres de diversas organizaciones nos cuentan que usan la revista como material de estudio y de reflexión con otras mujeres adultas y jóvenes, para aprender más sobre el feminismo y de las cosas que nos afectan como mujeres. También la utilizan en programas radiales, actividades públicas e investigaciones, y para preparar charlas y talleres.
Se sabe que en Matagalpa algunos grupos la utilizan como material de apoyo para la alfabetización de adultas. Para Mercedes, el aporte de La Bole más allá de informar sobre nuestros derechos, es que evita que las personas de zonas rurales y de barrios, pierdan su habilidad de leer por falta de material de lectura, lo que ella llama analfabetismo por desuso.
Cómo hacemos La Bole
Los artículos de La Bole son elaborados a partir de las propuestas de lectoras y distribuidoras y en respuesta a la situación en el país. La revista la hacemos un equipo de comunicadoras de diferentes partes como Matagalpa, Bilwi, Bluefields, Masatepe, Estelí y Managua, entre otros departamentos.
Contamos con un Consejo Editorial, es decir, un grupo de expertas en diferentes temas que ayudan al equipo de redacción a decidir cómo se van a desarrollar los temas. También hay un Consejo Consultivo, integrado por unas 20 líderes de igual número de organizaciones. En este Consejo se discute sobre la realidad local de las mujeres y de qué manera se puede contribuir a mejorar su situación a través del contenido de la revista.
Una vez al año hacemos una actividad llamada Encuentro de EmBoletinadas, en el cual delegadas de organizaciones distribuidoras de La Bole se reúnen para evaluar la revista e intercambiar información y proponer temas. -----------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Olga Espinoza, Comité de Mujeres Rurales de León
La Boletina ha motivado la participación de las mujeres jóvenes, transexuales, adultas, caribeñas... Permite que escribamos sobre diversos temas y difundamos las actividades del movimiento amplio de mujeres en Nicaragua. La usamos en los grupos de autoayuda y para reflexionar sobre los planteamientos y teorías feministas latinoamericanas y de Nicaragua.
La Bole es como el abecedario de nosotras las mujeres de Condega, una lectura permanente y obligada de cabo a rabo. Las chavalas y chavalos del campo la leen y la comentan gracias a su lenguaje sencillo. Yo la leo desde sus inicios.
La Boletina ha contribuido enormemente a la comunicación entre mujeres multiétnicas, diversas, jóvenes, adultas, de zonas urbanas y rurales. Los suplementos especiales de La Bole han servido para definir y divulgar las prioridades del movimiento. Las mujeres del Caribe felicitamos este gran esfuerzo de mantener la publicación de la revista. ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Lo que dicen algunas lectoras
• A mí me sirvió La Boletina para salir de la violencia que viví durante mucho tiempo. Hace ocho años quería suicidarme y cuando fui a buscar atención, ahí conocí La Boletina. Desde entonces soy su lectora. Como promotora se la doy a leer a otras mujeres.
• Conocí a dos mujeres que nunca se habían hecho el examen del pap, les daba miedo hacérselo, porque sus maridos no querían que les vieran sus partes. Después de leer con ellas La Boletina, ahora asisten al chequeo que hace la clínica móvil.
• Yo camino La Bole en mi bolso, porque me ayuda cuando me encuentro mujeres son problemas, así puedo hablarles con más seguridad.
¡Gracias a todas! |
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