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Las campañas temáticas de sensibilización social constituyeron una de nuestras principales líneas de trabajo en los 90 e inicios de la década del 2000. La intencionalidad fue llegar a la población masiva para informar, sensibilizar y crear conciencia sobre problemáticas y temas tabú que trastocaban la vida de las mujeres, niñez, adolescencia y juventud nicaragüense.
Hemos realizado las siguientes campañas:
- 1990: “Rompiendo el silencio”. Fue nuestra primera campaña masiva. Tuvo un gran impacto al poner en el debate público la problemática del abuso sexual en la familia.
- 1992: “Mi cuerpo es mío: no a la violencia sexual”. Esta campaña estuvo integrada por un spot televisivo, calcomanías y plegables dirigidas a la niñez, y personas adultas (principalmente docentes).
- 1993: “Seamos diferentes: no más violencia en la calle, en la casa, en la cama”. La campaña contempló materiales impresos, un spot televisivo y un concierto de rock contra la violencia. Dirigida a jóvenes de ambos sexos.
- 1996: “La próxima vez te levanten la voz… que sea para felicitarte”. Campaña contra la violencia en la casa.
- 1999: “La violencia contra las mujeres es un desastres que los hombres sí podemos evitar”. Compuesta por calcomanías, posters, folletos, spot televisivo y cuña radial. Esta campaña estuvo dirigida a hombres, para la erradicación de la violencia intrafamiliar.
- 2004-2005: “Necesitamos poder hablar”. Conformada por vallas de carreteras y afiches. La campaña estuvo dirigida a adolescentes, jóvenes y adultos(as), para prevenir el abuso sexual y el VIH. Esta campaña se construyó con base a las historias y personajes de la telenovela Sexto Sentido.
A partir de 1994 pusimos en marcha una estrategia institucional que combinó acciones de investigación y comunicación, para potenciar el impacto de las campañas educativas.
En Nicaragua no hay antecedentes de investigaciones creadas para diseñar campañas (con la posible excepción de las campañas electorales).
Todas nuestras campañas tuvieron cobertura nacional e impacto en la opinión pública. Por ejemplo, entre el 25 y 30% de las personas entrevistadas en una encuesta nacional de hogares (1996), con una muestra de 3 mil mujeres adultas y 3,200 jóvenes, recordaron e interpretaron correctamente las campañas “Mi cuerpo es mío” y “Seamos diferentes”, aún tres y cuatro años después de su implementación.
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